SITUACIÓN ACTUAL DE LAS PERSONAS CON ESTOMAS DE ELIMINACIÓN EN MÉXICO (3)

13 abril, 2018 En:  


  Atención y cuidado médico de las estomas de eliminación

Las personas con estomas de eliminación requieren de dispositivos especializados y materiales que le permitan habilitar, rehabilitar o compensar su limitación funcional, motriz y sensorial. Conocidos como ‘sistemas colectores, estos insumos médicos permiten a la persona deshacerse de los desechos del cuerpo y se complementan con accesorios que ayudan a controlar los olores y derrames, proteger la piel que está propensa a lastimarse, irritarse o hasta sufrir quemaduras por el contacto composición química de los desechos.

“… Un sistema colector es un aditamento médico que se utilizan para la recolección cómoda y eficaz de los desechos de los sistemas digestivo y urinario, consta de una parte adhesiva que se pega alrededor de la estoma y una bolsa que recoge los productos de desecho…”[1]

El sistema colector puede ser de dos tipos; de una y dos piezas, en la de una pieza, la bolsa tiene integrada la parte adhesiva, mientras que la segunda está conformada por una barrera que es la que contiene la parte adhesiva y por separado la bolsa colectora, el tipo de sistema a usar dependerá de las necesidades del paciente.

Debido a que el paciente con una ostomía pierde la capacidad de controlar sus evacuaciones, el uso del sistema colector y accesorios correctos son un factor fundamental para brindar una mejor calidad de vida; por tal motivo en el mercado existe una gran variedad de insumos que se adaptan a la necesidad específica de cada uno de estos pacientes.

Ostomías y su relación con las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT)

El cáncer colorrectal, las enfermedades inflamatorias así como los traumatismos severos son considerados entre los principales padecimientos que pueden condicionar la realización de una ostomía de eliminación.

En lo que respecta al cáncer, principal causa, de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) [2] se estimó que la principal causa de muerte en el mundo durante 2008 fue el cáncer, con 7.6 millones de casos, lo cual equivale al 13% de todas las muertes a nivel mundial. El cáncer de colon uno de los más recurrentes con una cifra estimada de 608 000 defunciones[3]

 

De acuerdo con este organismo internacional, el cáncer es la segunda causa de muerte por Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) con un 21%, aunado a esto, se reconoce que más de las dos terceras partes de las defunciones por cáncer se producen en países de ingresos bajos y medianos, y la mayoría de ellas se deben a cánceres de pulmón, de mama, de colon y recto, de estómago o de hígado.[4]

En México, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Cancerología y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el cáncer en órganos digestivos es la segunda causa de morbilidad hospitalaria con un 14.8% y en Vías Urinarias con un 3.9%.

Entre la población adulta (30 a 59 años) la tasa de mortalidad se concentra en los tumores malignos en órganos digestivos (15.01 por cada 100 mil personas de ese grupo de edad), en tanto en la población adulta mayor son los tumores malignos en órganos digestivos que representan las tasas más altas (173.26 por cada 100 mil adultos mayores) y en vías urinarias (21.74 por cada 100 mil adultos mayores)[5].

Autora: Lic. Otilia Cruz Castañeda. Mtra. Azucena Camarena Velázquez. Lic. Alejandro Vázquez González.

  1. AMCICHAC & et al. (2011), Guía de Práctica Clínica basada en evidencia científica para el marcaje y manejo integral de personas adultas con estomas de eliminación, México: AMCICHAC. Pág. 14.

2 AMCICHAC & et al. (2011), Guía de Práctica Clínica basada en evidencia científica para el marcaje y manejo integral de personas adultas con estomas de eliminación, México: AMCICHAC

  1. OMS (2012) Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 Ginebra: OMS, Pág. 36.
  2. OMS (2013) Datos y Cifras sobre Cáncer en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs297/es/ (marzo, 2013).
  3. OMS (2012) Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 Ginebra: OMS, Pág. 37.
     

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